domingo, 30 de outubro de 2016

Jorge Galán (El Salvador)


UNA MUCHACHA

Conozco una muchacha que ha dejado de ser muchacha y es una gran tristeza
dentro de una muchacha de inmensos ojos claros que me recordaban y aún me recuerdan
los ojos de una vieja muñeca que conocí alguna vez y sus grandes pestañas
parecen abanicos de seda y su boca parece una fuente de donde viene el alba
y por eso lamento tanto haber escuchado esa flauta terrible creciendo hacia dentro de ella
como el río que viene de las montañas nevadas y se adentra en la cueva hasta volverse
una serpiente oscura, subterránea, que transita horadando todo a su paso,
carcomiendo y fundando en la piedra monumentos que solo pueden mostrar el deterioro.
¿Me pregunto hace cuánto no se detendrá, ella, la misma, sola bajo el crepúsculo
y mirará las estrellas tempranas sobre los cerros colmados por una luz tardía
y luego, bajando la vista, entre los arbustos, sorprenderá lo que solo al ocaso se sorprende:
las hadas que alguna vez – esto no lo recuerda – la hicieron volar de una mesa a una cama
de una cama a un sillón y de un sillón a la cama otra vez en un vuelo
que era, lo sé, el mismo que el del diente de león en las briznas ya cálidas de marzo
y que a medida que se aleja va cayéndose y dejando una magia amarilla donde quiera que pasa,
y lamento tanto, al recordar estas cosas, todos estos motivos más hermosos que una marea
atrapada en la pupila asombrada de una anciana que ve por primera vez el mar,
que esa muchacha ya no sea la muchacha dulce que solía conocer
sino una tristeza dentro del cuerpo de una muchacha que, alguna vez, no hace mucho,
me ha tomado una mano y me ha llevado, a través de la niebla,
hasta salir a un sitio de colinas donde pude otra vez asir el aire con unas manos tibias
y donde pude, además, ver el color marrón de las piedras y el verde fresquísimo del pasto
y ahora, por todo eso, me apena tanto ver en su pequeña alma, igual que en un pequeño estanque,
esas estrellas muertas que nadie ha de mirar,
y ella misma es una mínima estrella para la cual no hay ojos,
salvo mis propios ojos amarillos que ella vio y no recuerda o cree no recordar
y se esconde, tras murallas altísimas erigidas con hierro y miedo y fango, y huye de mí,
se esconde como el barco fantasma se esconde de los ojos curiosos tras la niebla marina.
Pero un alba nunca es en vano como no puede ser en vano un relámpago ni esa música
que de su aliento cae como fruta invisible que comí y aún como
y por eso puedo decir que conozco a una muchacha que ha dejado de ser una muchacha
y es una gran tristeza pero que esa tristeza no es más grande que el mundo
y que yo he visto el mundo en su pupila como una perla azul y sumergida
en una gota cínica de llanto que secaré en mi dedo cuando haya que secarla…
¿Cuándo será el instante más propicio de todos para secar el llanto de una dulce muchacha?


*


UMA RAPARIGA

Conheço uma rapariga que deixou de ser rapariga e é uma grande tristeza
dentro de uma rapariga de imensos olhos que me lembravam e ainda me lembram
os olhos de uma velha boneca que outrora conheci e as suas grandes pestanas
parecem leques de seda e a sua boca parece uma fonte de onde surge o alvorecer
e por isso lamento tanto ter escutado essa flauta terrível crescendo através dela
como o rio que corre nas montanhas nevadas e se adentra na caverna até converter-se
numa serpente escura, subterrânea, que transita escavando tudo,
carcomendo e gravando na pedra monumentos que só podem revelar o dano.
Questiono-me há quanto tempo não se deterá, ela, sozinha sob o crepúsculo
e vislumbrará as estrelas matutinas sobre os montes desvendados por uma luz tardia
e logo, descendo a vista, entre os arbustos, surpreenderá o que só ao entardecer surpreende:
as fadas que algum dia – disto não se lembra – a fizeram voar de uma mesa a uma cama
dessa cama a um cadeirão e desse cadeirão à cama novamente num voo
que era, sei-o, o mesmo que o do dente de leão nas ervas já cálidas de Março
e que à medida que se afasta vai caindo e deixando uma magia amarela onde quer que passe,
e lamento tanto, ao recordar estas coisas, todos estes motivos mais belos que uma maré
presa na pupila assombrada de uma anciã que vê pela primeira vez o mar,
que essa rapariga já não seja a rapariga doce que costumava conhecer
mas sim uma tristeza dentro do corpo de uma rapariga que, algum dia, não há muito,
me agarrou a mão e me levou, através do nevoeiro,
a um sítio colinoso onde pude outra vez agarrar o ar com umas mãos tíbias
e onde pude, além disso, ver a cor encarnada das pedras e o verde fresquíssimo do pasto
e agora, por tudo isso, lamento tanto ver na sua pequena alma, como num pequeno tanque,
essas estrelas mortas que ninguém haverá de vislumbrar,
e ela própria é uma mínima estrela para a qual não há olhos,
salvo os meus próprios olhos amarelos que ela viu e não recorda ou crê não recordar
e se esconde, por trás das muralhas altíssimas erigidas com ferro e medo e lodo, e foge de mim,
e se esconde como o barco fantasma e se esconde dos olhos curiosos no nevoeiro marítimo.
Mas um alvorecer nunca é em vão como não pode ser em vão um relâmpago nem essa música
que da sua respiração cai como fruta invisível que comi e ainda como
e por isso posso dizer que conheço uma rapariga que deixou de ser rapariga
e é uma grande tristeza mas essa tristeza não é maior que o mundo
e que eu vi o mundo na sua pupila como uma pérola azul e imersa
numa gota cínica de choro que secarei no meu dedo quando haja que secá-la…
Quando será o instante mais adequado para secar o choro de uma doce rapariga?



--



PASEO DE UNA NIÑA EN LA PLAYA

Ya sin tocar el suelo, sus pies casi de agua
se deslizan, lentísimos, sobre la arena parda
matizada de espuma. Es casi mediodía,
sobre ella las gaviotas planean dulcemente,
el mar que hizo en la piedra motivo de su furia
no se atreve en sus pies, retrocede, no vuelve
sino en rocíos lentos de un azul menos ávido.
Le toca con su música, con su arrullo y se vuelve
un amante imposible que encuentra en la tristeza
el motivo preciso para intentar dormirle,
hechizarla, volverla su sueño, su deleite.
Frágil como la rama que a punto de quebrarse
se aferra al tronco anciano, así el viento se amarra
a su raíz más honda: su cabello que ondea
como bandera única de un país exquisito.
Esbelta como el aire que de puntillas anda
por las altas palmeras, mínima como el frío
que el corazón del alba guarda en su luz más íntima,
inmensa como el cielo que habita en la pupila,
se vuelve la palabra que el día le musita
a los antiguos siglos: el nombre de su orgullo.
Con su traje de baño, tan ingenua, tan simple,
sin sospechar aquello que en su torno sucede,
o notando, si acaso, la tibieza del agua
o las lentas gaviotas que vagan dulcemente.
Nada posee entonces semejante pureza.


*


PASSEIO DE UMA MENINA NA PRAIA

Já sem tocar o chão, os seus pés quase de água
deslizam, lentíssimos, sobre a areia parda
matizada de espuma. É quase meio-dia,
sobre ela as gaivotas adejam delicadamente,
o mar que descarregou no penedo a sua fúria
não se atreve a seus pés, retrocede, não regressa
senão no relento de um azul menos ávido.
Toca-lhe com a sua música, com o seu marulho e se transmuta
num amante impossível que encontra na tristeza
o motivo preciso para tentar adormecê-la,
enfeitiçá-la, transformá-la em seu sonho, em seu deleite.
Frágil como o ramo que a ponto de quebrar-se
se prende ao tronco velho, para que o vento se emaranhe
na sua raiz mais funda: o seu cabelo que ondeia
como bandeira única de um país singular.
Esbelta como o ar que em bicos de pés anda
pelas altas palmeiras, mínima como o frio
que o coração do alvor guarda na sua luz mais íntima,
imensa como o céu que habita na pupila,
se torna na palavra que o dia sussurra
aos antigos séculos: o nome do seu orgulho.
Com o seu fato de banho, tão ingénua, tão simples,
sem suspeitar o que sucedia ao seu redor,
ou sequer reparando na tibieza da água
ou nas lentas gaivotas que vagam delicadamente.
Nada possui então tamanha pureza.



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RACE HORSE
                                             
                                                                 Para Roxana Elena

Y mira tú, muchacha, de quién viniste a enamorarte,
a quién viniste a amar para toda la vida,
a quién decidiste no olvidar:
es un caballo de carreras, ese muchacho es un caballo de carreras
y corre siempre junto a la barda colmada por espinos
y sus músculos inflamados siempre a punto de reventarse.
¿Quién lo conduce?
Sus estribos son ríos a los cuales muerde para intentar romper.
Sus ojos ven un horizonte de fuego al que no puede dejar de dirigirse.
Sus cascos son de un cristal incorruptible que aniquila a la piedra.
Su crin es el viento azotado por el relámpago.
Una tormenta tiene donde debió tener un breve corazón,
una tormenta a la cual teme incluso el invierno mismo.
Su imaginación es la misma que la de la montaña
y la del grito que corta el silencio de la montaña desolada.
No es de fiar.
¿Quién confiaría su alma a una tormenta?
¿Quién brindaría su piel al cuchillo de fuego
o su voz al silencio de la flauta quebrada por el odio?
Y mira tú, muchacha dulce, te abriste como un cofre
lleno de perlas que parecían brotar de la luz misma
y él ni siquiera pudo notarlo, él es un caballo de carreras
y no le importa ni la ciudad ni el camino que lleva a la ciudad
ni las joyas ni un cuello lleno de joyas ni un cofre lleno de joyas,
solo le importa el bosque y el campo abierto y la playa interminable
pero sobre todo la pista, esa pista de grama, arena y piedra,
y mira tú de quién viniste a enamorarte
a quién quisiste guardar en ti como un corazón nuevo
a quién quisiste abrazar hasta perder los brazos
a quién quisiste mirar hasta cerrar tanto los ojos
que no consigues ya mirar la dicha.
Mira tú, muchacha linda, a quién quisiste amar,
a un obstinado caballo de carreras cuya pista es el mundo.


*


RACE HORSE
                                                           
                                                            Para Roxana Elena

E olha tu, rapariga, de quem vieste a apaixonar-te,
a quem vieste a amar para toda a vida,
quem decidiste não esquecer:
é um cavalo de corrida, esse rapaz é um cavalo de corrida
e corre sempre junto à barda repleta de espinheiros
e os seus músculos inflamados sempre a ponto de rebentar.
Quem o conduz?
Os seus estribos são rios aos quais morde para tentar romper.
Os seus olhos vêem um horizonte de fogo ao qual não pode deixar de dirigir-se.
Os seus cascos são de um cristal incorruptível que aniquila a pedra.
A sua crina é o vento açoitado pelo relâmpago.
Uma tormenta tem onde devia ter um breve coração,
uma tormenta temida até pelo próprio Inverno.
A sua imaginação é a mesma que a da montanha
e que a do grito que corta o silêncio da montanha desolada.
Não é de fiar.
Quem confiaria a sua alma a uma tormenta?
Quem ofertaria a sua pele à faca de fogo
ou a sua voz ao silêncio da flauta quebrada pelo ódio?
E olha tu, rapariga doce, abriste-te como um cofre
cheio de pérolas que pareciam brotar da própria luz
e ele nem sequer pôde notá-lo, ele é um cavalo de corrida
e não lhe importa nem a cidade nem o caminho que leva à cidade
nem as jóias nem um pescoço cheio de jóias nem um cofre cheio de jóias,
só lhe importa o bosque e o campo aberto e a praia interminável
mas sobretudo a pista, essa pista de grama, areia e pedra,
e olha tu de quem vieste a apaixonar-te
quem quiseste guardar em ti como um coração novo
quem quiseste abraçar até perder os braços
quem quiseste olhar até fechar demasiado os olhos
que não consegues já olhar o destino.
Olha tu, rapariga linda, quem quiseste amar,
um obstinado cavalo de corrida cuja pista é o mundo.



--



LA ADIVINANZA

Mi capa es la tiniebla pero mi sombra es luz.
Se halla en mi mano una moneda dispuesta a la limosna
pero mi voz es lo terrible, cuando así lo desea.
Si dijera esto a un niño le preguntaría ¿Quién soy?
Y sería solo una adivinanza y no un enigma y una proclamación.
Mi espalda es el invierno que oscurece a los árboles
pero mi rostro es la blancura de la nieve más fría.
Si hundo mi pie en el fango es tan solo en la hierba que aparece una huella.
Veo, escalones abajo, los incipientes actos de los magos,
y escucho, por encima de mí, las palabras de Dios
en la lengua monumental de sus profetas.
Veo a los ángeles en un palacio interminable
jugando como ínfimos infantes en interminables jardines
y escucho la confesión del viento en los antiguos árboles
y la profecía del mundo en la boca del mar
y revelo la edad de las estrellas a los hombres
y el corazón del hombre a la desolación de los abismos.
El beso de Dios arde en mi frente.
Soy hijo y no puedo ser otra cosa más que hijo.
Los trigales se inclinan a mi paso
y el rey pide consejo y ejecuta conforme lo que digo.
Mi mano es pesada como el hacha de piedra.
Para mis ojos no hay distancia ni tiempo
ni lugar ni cortina ni pared ni secreto.
Sobre mi cabeza los gorriones y las ramas altísimas
y las antiguas torres y el universo mismo.
Bajo mis pies el mundo
y bajo el mundo, los nombres de los muertos.
Si le hablara a los niños, podría preguntarles, fingiendo ser astuto,
¿Saben los nombres de los muertos?
Mi capa es la tiniebla pero mi sombra es luz
y al revelar aquello que en mí se ha revelado me vuelvo yo el misterio.
Mi destino es la hora más postrera del hombre:
La claridad penúltima…
El último silencio.


*


A ADIVINHA

A minha capa é a escuridão mas a minha sombra é luz.
Está na minha mão uma moeda disposta à dádiva
mas a minha voz é o terror, quando assim o deseja.
Si dissesse isto a uma criança questioná-la-ia “Quem sou?”
E seria só uma adivinha e não um enigma e um anúncio.
A minha coluna é o Inverno que escurece as árvores
mas o meu rosto é a brancura da neve mais fria.
Se afundo o meu pé no pântano é apenas na erva que aparece uma pegada.
Vejo, escadas abaixo, os incipientes actos dos magos,
e escuto, acima de mim, as palavras de Deus
na língua monumental dos seus profetas.
Vejo os anjos num palácio interminável
brincando como ínfimos infantes nos intermináveis jardins
e escuto a confissão do vento nas velhas árvores
e a profecia do mundo na boca do mar
e revelo a idade das estrelas aos homens
e o coração do homem à desolação dos abismos.
O beijo de Deus arde na minha cara.
Sou filho e não posso ser mais que um filho.
As searas curvam-se à minha passagem
e o rei aconselha-se comigo e executa o que lhe digo.
A minha mão é pesada como o machado de pedra.
Diante os olhos não há distância nem tempo
nem lugar nem cortina nem parede nem segredo.
Acima da minha cabeça os pardais e os ramos altíssimos
e as antigas torres e o próprio universo.
Debaixo dos meus pés o mundo
e, debaixo do mundo, os nomes dos mortos.
Se falasse às crianças, poderia perguntar-lhes, fingindo ser astuto,
Sabem os nomes dos mortos?
A minha capa é a escuridão mas a minha sombra é luz
e ao revelar aquilo que em mim se revelou me transformo eu no mistério.
O meu destino é a hora mais tardia do homem:
A claridade penúltima…
O último silêncio.



--


Jorge Galán
(1973; San Salvador, El Salvador) 

Tradução: Sandra Santos


quinta-feira, 8 de setembro de 2016

Sylvia Plath (EUA)


I AM VERTICAL

But I would rather be horizontal.
I am not a tree with my root in the soil
Sucking up minerals and motherly love
So that each March I may gleam into leaf,
Nor am I the beauty of a garden bed
Attracting my share of Ahs and spectacularly painted,
Unknowing I must soon unpetal.
Compared with me, a tree is immortal
And a flower-head not tall, but more startling,
And I want the one's longevity and the other's daring.

Tonight, in the infinitesimal light of the stars,
The trees and flowers have been strewing their cool odors.
I walk among them, but none of them are noticing.
Sometimes I think that when I am sleeping
I must most perfectly resemble them--
Thoughts gone dim.
It is more natural to me, lying down.
Then the sky and I are in open conversation,
And I shall be useful when I lie down finally:
Then the trees may touch me for once, and the flowers have time for me.


*


YO SOY VERTICAL

Pero preferiría ser horizontal.
Yo no soy el árbol con mi raíz en el suelo
Chupando minerales y amor materno
Así que a cada marzo podría resplandecer en cada hoja,
Ni soy la belleza de un cantero
Atrayendo una estupenda porción pintada de Ahs,
Desconociendo que pronto puede que esté despetalada.
Comparado a mí, un árbol es inmortal
Y una corola no muy alta, pero más asombrosa,
Y yo quiero esa longevidad y aquella bravura.

Esta noche, en la infinitesimal luz de las estrellas,
Los árboles y las flores siguen propagando sus dulces olores.
Yo los he recorrido, pero ninguno lo ha reconocido.
A veces yo pienso que cuando estoy durmiendo
Seguro que debo parecerme a ellos –
Nociones evanesciendo.
Estar acostada me suena más natural.
Así que el cielo y yo mantenemos una charla,
Y eso será útil cuando yo duerma  en fin:
Así que los árboles deberán tocarme por una vez, y las flores tendrán tiempo para mí.



--


LADY  LAZARUS

I have done it again.
One year in every ten
I manage it--

A sort of walking miracle, my skin
Bright as a Nazi lampshade,
My right foot

A paperweight,
My face a featureless, fine
Jew linen.

Peel off the napkin
O my enemy.
Do I terrify?--

The nose, the eye pits, the full set of teeth?
The sour breath
Will vanish in a day.

Soon, soon the flesh
The grave cave ate will be
At home on me

And I a smiling woman.
I am only thirty.
And like the cat I have nine times to die.

This is Number Three.
What a trash
To annihilate each decade.

What a million filaments.
The peanut- crunching crowd
Shoves in to see

Them unwrap me hand and foot--
The big strip tease.
Gentlemen, ladies

These are my hands
My knees.
I may be skin and bone,

Nevertheless, I am the same, identical woman.
The first time it happened I was ten.
It was an accident.

The second time I meant
To last it out and not come back at all.
I rocked shut

As a seashell.
They had to call and call
And pick the worms off me like sticky pearls.

Dying
Is an art, like everything else.
I do it exceptionally well.

I do it so it feels like hell.
I do it so it feels real.
I guess you could say I’ve a call.

It’s easy enough to do it in a cell.
It’s easy enough to do it and stay put.
It’s the theatrical

Comeback in broad day
To the same place, the same face, the same brute
Amused shout:

‘A miracle!'
That knocks me out.
There is a charge

For the eyeing of my scars, there is a charge
For the hearing of my heart--
It really goes.

And there is a charge, a very large charge
For a word or a touch
Or a bit of blood

Or a piece of my hair or my clothes.
So, so, Herr Doktor.
So, Herr Enemy.

I am your opus,
I am your valuable,
The pure gold baby

That melts to a shriek.
I turn and burn.
Do not think I underestimate your great concern.

Ash, ash--
You poke and stir.
Flesh, bone, there is nothing there--

A cake of soap,
A wedding ring,
A gold filling.

Herr God, Herr Lucifer
Beware
Beware.

Out of the ash
I rise with my red hair
And I eat men like air.


*


SEÑORA LÁZARO

Lo hago otra vez
Un año a cada diez
Lo logro –

Un tipo de movedizo milagro, mi piel
Brilla como una lámpara nazi,
Mi pie derecho

Un pisapapeles,
Mi frente se parece a un fino y frío
Lino judío.

Despelléjate el pañuelo
Oh enemigo mío
¿Te agobio? --

¿La nariz, las ojeras, la dentición completa?
La agria respiración
Va a desaparecer un día.

En breve la carne
Que la caverna carcomió estará
En casa en mí

Y yo soy una mujer sonriente.
Sólo tengo treinta.
Y como el gato tengo nueve vidas.

Este es el número tres.
Qué basura
Para devorar cada década.

Qué millones de filamentos
El maní mascado por la multitud
Empujando para verlo

Desfajando mis manos y pies –
El gran striptease.
Damas y caballeros

Estas son mis manos
Mis rodillas
Puede que sea hueso y pellejo.

Sin embargo, soy la misma mujer.
La primera vez pasó a los diez.
Fue un accidente.

En la segunda vez intenté
Que fuera por fin la última.
Rolé cerrada

Como una concha del mar.
Tuvieron que llamar y llamar
Y extirparme los vermes como perlas pingües.

Morir
Es un arte, como cualquier otro.
Yo lo hago estupendamente.

Así que se vuelve infernal.
Incluso real.
Dirías tal vez que tengo un don.

Es muy fácil hacerlo en una prisión.
Es muy fácil hacerlo poniéndose de canto.
Es teatral

Vuelve en pleno día
Al mismo lugar, al mismo rostro, al mismo grito
Tosco y chistoso.

¡’Un milagro’!
Que me deja mal
Hay que pagarlo
Para mirar a mis cicatrices, hay un precio
Para escuchar mi corazón –
Pulsa fuerte.

Y hay un precio, un precio muy grande
Para cada palabra o cada roce
O cada gota de sangre

O una mecha de pelos y prendas.
A ver, Herre Doktor.
A ver, Herr Inimigo.

Soy tu opus,
Tu tesoro,
El bebe de puro oro

Que se disuelve en un chillido
Me vuelvo e ardo
No crea que subestimo su enorme celo.

Cenizas, cenizas –
Tú revuelves y atizas.
Carne, hueso, no hay nada ahí –

Una pastilla de jabón,
Un anillo de boda,
Un empaste de oro.

Herr Dios, Herr Lucifer,
Ojo
Ojo.

Renacida de las cenizas
Subo con mis pelos pelirrojos
Y como al aire sorbo hombres.



--



KINDNESS

Kindness glides about my house.
Dame Kindness, she is so nice!
The blue and red jewels of her rings smoke
In the windows, the mirrors
Are filling with smiles.

What is so real as the cry of a child?
A rabbit's cry may be wilder
But it has no soul.
Sugar can cure everything, so Kindness says.
Sugar is a necessary fluid,

Its crystals a little poultice.
O kindness, kindness
Sweetly picking up pieces!
My Japanese silks, desperate butterflies,
May be pinned any minute, anesthetized.

And here you come, with a cup of tea
Wreathed in steam.
The blood jet is poetry,
There is no stopping it.
You hand me two children, two roses.


*


AMABILIDAD

Amabilidad se desliza en torno a mi casa.
¡Señora amabilidad, es tan afable!
Las piedras rojas y azules de sus anillos
Dejan cenizas en la ventana,
Los espejos están llenos de sonrisas.

¿Lo qué es más real que un chillido de un niño?
Uno de un conejo puede que sea más salvaje
Pero no tiene alma.
El azúcar puede curar todo, según Amabilidad.
El azúcar es un fluido necesario,

Sus cristales son un bálsamo.
¡Oh amabilidad, amabilidad
Juntando delicadamente las piezas!
Mis sedas japonesas, mis apenadas mariposas,
Puede que sean clavadas por momentos, aletargadas.

Y aquí estás tú, con una taza de té
Cubierta de vaho.
El chorro de sangre es poesía,
No hay como detenerlo.
Tú me entregas dos niños y dos rosas.


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Sylvia Plath
(1932 - 1963; Jamaica Plain, Boston, Massachusetts, EUA - Londres, Reino Unido)

Tradução: Sandra Santos